martes, 21 de agosto de 2007
El Ajedrez Iniciático
El prominente sabio y escritor del siglo XX recientemente pasado, Dr. Samael Aun Weor, al nacer en su bella tierra de Colombia fue registrado legalmente como Víctor Manuel Gómez
Rodríguez, transcurriendo su niñez y juventud con las travesuras que son inherentes a esa etapa de la vida para cualquier mortal, aunque definitivamente señaladas de antemano para este venerable Maestro como fuera de serie, merced a varias circunstancias extraordinarias que le cupo experimentar en directa correspondencia de reciclaje a sus extraordinarias
existencias pasadas. Inquieto e hiperactivo, buscó la verdad por doquier,
adhiriéndose desde muy joven a variadas instituciones místicas
en las cuales su presencia marcó hitos con participaciones
siempre magistrales. Naturalmente que esta situación derivó
también en antipatías e intrigas que lo persuadieron a salir
muy
temprano de estas organizaciones como también de su país.
Imbuido de la pureza doctrinal rescatada de su inspirado gurú
físico el Maestro "Huiracocha" quien a la vez fundó la moderna
Gnosis al recibir su alta iniciación en Oruro, Bolivia,
inyectándola
con la riquísima tónica de la cultura Tiahuanakota, Samael
emprendió positiva labor misional en gran parte de
Latinoamérica, a finales de los años cincuenta, transmitiendo
su revolucionario Mensaje acorde con la nueva era Acuaria, para
luego establecerse en su muy querido México, instalándose con
toda su familia en el Distrito Federal hasta sus postreros días
terrenales, que concluyeron en Diciembre de 1.977.
La selección hecha para quedarse en la cuna de las
formidables civilizaciones Mayas y Aztecas, además de
aproximarse a la fuente original de su inspiración, toda vez que
el Dr. Arnoldo Krumm Heller (Huiracocha) se hallaba en México,
fue debida a la espléndida variedad cultural precolombina que
allí encontró y que sabiamente esquematizó con su
escudriñador estilo para luego transmitirse luminosa y
triunfalmente por el mundo entero mediante miles de renacidos
discípulos, quienes por todos los continentes se han esmerado
en desarrollar su íntima vocación o Auto-Gnosis.
El Maestro Samael Aun Weor, además de valiosos aportes para
la humanidad con su trascendental filosofía del "Despertar
Consciencial", basado en revolucionarios métodos de auto
inducción psicológica a partir de la singular "Clave de Sol" :
Sujeto, Objeto y Lugar, superando con creces la embrionaria
aunque importantísima aportación de Karl Gustav Jung,
investigó con verdadero ahínco y penetración ontológica
muchas incógnitas existentes hasta entonces, sobre todo
respecto a las ancestrales culturas iniciáticas habidas en la
Tierra a través de los tiempos idos, dándoles por supuesto
acertada solución mediante su inigualable enseñanza
antropogenética, por lo que no es de extrañar que hasta hoy y
con real fortuna, continúen abrevando de su inagotable venero
los auténticos aspirantes del saber, desplegando enseguida
alas espirituales propias al elevarse más allá del común
denominador en el concierto de la especie humana.
El actual momento lo encuentro oportuno para rescatar y
entregar al dominio público, un sustancial extracto de uno de los
variados como enjundiosos estudios que nos legara este
singular filósofo, Maestre de Maestros, y es en el que se tratan
algunos aspectos relacionados con el auténtico simbolismo del
llamado juego de ajedrez, toda vez que tal resolución aclara la
ingeniosa aplicación del deporte ciencia en las cuestiones
simples y elementales del diario vivir, así como el trazado de
todo un mapa guía para que se haga luz sobre las tinieblas, aún
en los avatares más intrincados, insólitos e inverosímiles
del
"ajetreo" diario, disipándose de este modo el tortuoso imperio
de la ignorancia interior, misma que arremete impetuosa contra
la armonía social, amenazando su estabilidad y consistencia.
Samael Aun Weor comienza de este modo su interpretación: "A
primera vista, el ajedrez podría calificarse simplemente como
un juego de habilidad y de cálculo estratégico mental, en el
que
algunas personas altamente ejercitadas consiguen reproducir
miles de situaciones derivadas de múltiples partidas; pero,
como tantas cuestiones en la vida, además del aspecto
superficial, existe otro oculto y más profundo que suele
presentarse a nosotros en forma simbólica y que,
frecuentemente por desgracia, pasa desapercibido".
Refiere el investigador que para los atlantes, el ajedrez
constituyó en verdad una alegoría del juego o tablero de la
vida,
permitiendo con su popularización la viable como segura
transmisión perdurable del saber contenido en el arte
iniciático,
al cual no tenían acceso las grandes mayorías, y que por este
medio, gracias al esfuerzo e ingenio de sus participantes,
llegasen a su trascendental sustancia cuantos así merecieran
este don.
En el entendido que desde las Dimensiones Superiores, los
Señores de la Llama que son Maestros Conscientes de la
Humanidad Solar, de acuerdo a los Principios Inteligentes
existentes en la Creación mueven las fuerzas mecánicas en los
diferentes Universos creando y participando sin cesar en el
teatro existencial, determinan secuencias en las que operan,
por así decirlo, con cierto equilibrio la acción y reacción
de
ambas fichas del tablero, determinando hechos evolutivos o
involutivos, en los cuales las personas dormidas resultan ser
simples fichas sin voluntad ni decisión, situación que no es
fatalmente irrevocable, toda vez que se presenta una salida
salvadora hasta para el simple peón blanco que obtiene la
corona triunfadora con auxilio de la sutil como poderosa Reina.
"Entre todos estos Seres existen grados y grados, escalas y
escalas. Cada grupo o familia, según su Rayo Particular, actúa
sobre el Tablero de Ajedrez que, como ya dijimos, constituye la
Vida Universal, ocupándose de variadísimas actividades. Por
ejemplo, algunos de esos Seres, llamados Devas, dirigen los
Departamentos elementales de la Naturaleza"
"El hombre inteligente antepone la Consciencia a las
impresiones y fundamenta, tras ello, su actuación bajo el
perfecto equilibrio entre la mente, la emoción y el centro motor.
Podemos notar que dichas cualidades resultan inherentes a
todo buen ajedrecista. Cada uno de nuestros actos constituye
una jugada. Debemos luchar para que ella no se realice en
forma mecánica e inconsciente".
Respecto al tablero, Samael afirma que éste representa el
entablado o escenario de la Vida Universal, representando con
sus cuatro lados aquel Número Sagrado que iniciáticamente se
conoce como Tetragramma y que es visible en las estaciones,
los puntos cardinales y fundamentalmente en la naturaleza
material del Ser compuesta de los cuerpos físico, vital, astral y
mental.
"El tablero consta de 8 filas y de 8 columnas. La intersección de
unas y otras generan cuadros, casillas o más precisamente
escaques; multiplicando los 8 cuadros que, en sus dos lados
conforman el tablero, obtenemos el número 64; a su vez,
sumado cabalísticamente el número resultante (6+4),
obtenemos el Arcano 10 del Tarot" .
Con referencia a las piezas que componen el ajedrez, Samael
dice: "Cada participante cuenta en total 16 piezas. El número 16
corresponde a "La Fragilidad", a la "Torre Fulminada" por el
Rayo de la Justicia Cósmica. Según los cabalistas, esta es la
Torre de la "confusión de las lenguas". Ciertamente, sobre el
Tablero, los "humanoides" no logran entenderse y forman la
Humanidad mecánica, inconsciente, dormida. En otras
palabras, constituyen la famosa Torre de Babel".
Comenzando por la pieza del Rey, Samael explica lo siguiente:
"El Rey simboliza al Real Ser Interior de cada uno de nosotros,
nuestra Estrella Interior. Su movimiento es libre, en todas las
direcciones, hacia adelante o hacia atrás, pero sólo avanza una
casilla; Como quiera que constituye la pieza principal del
ajedrez, su pérdida supone la finalización de la partida. Esto
acontece con el jaque mate".
Respecto a la Reina, Samael nos dice: "La Reina es la segunda
pieza en importancia tras el Rey. No olvidemos el dicho que reza
que, detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer. En
el juego de ajedrez se presenta como la pieza más valiosa y
versátil, pues sólo ella puede, en su bando, moverse
ilimitadamente como cualquiera de las demás, exceptuando el
caballo; es decir, puede avanzar tantas casillas como desee y
en cualquier dirección, con la única restricción de no
encontrar
una pieza de su color, o rival, la que en caso de desearlo, puede
capturar".
"No es de extrañar, por consiguiente, que, cuando un peón
consigue llegar a la orilla del contrincante al permitirse el
trueque por cualquiera de las piezas capturadas, la primera
elección suela ser la dama. De hecho, la partida prácticamente
está perdida, cuando el descuido del jugador ocasiona la
pérdida de la dama".
"Al igual que el Rey y las demás piezas del juego, la Reina
también tiene dos aspectos: el blanco y el negro. En su aspecto
positivo o blanco, ella es la Divina Madre Kundalini con sus
cinco formas, ya simbolizada por los hindúes con la Vaca
Sagrada de cinco patas. Ella es María, Ram-Io o Tonanzín. Es el
aspecto femenino de Dios (Dios-Madre), o sea, una parte de
nuestro propio Ser, pero derivado".
"Siempre ha existido y existirá una cruenta lucha entre la Reina
Blanca y la Reina Negra, disputándose a sus hijos, es decir, a
la Humanidad; también representa a la Naturaleza. Cuando la
persona quiere trabajar, ayuda como también esclaviza".
Refiriéndose al alfil, explica Samael lo siguiente: "El Alfil es,
a la
vez, la Lanza Sagrada de los antiguos Misterios, el Phalo, el
Sexo, el Edén. Su función juega un destacable papel en
numerosas leyendas orientales como instrumento maravilloso
de salvación. La liberación únicamente se alcanza al ser
sabiamente blandida la lanza por el Alma que anhela. Esto
permite reducir a polvareda cósmica todas esas entidades
cavernarias que constituyen el "mí mismo".
"Por tanto, el Alfil, representativo del carácter fálico, es el
símbolo del poder sexual (viril). El Alfil puede avanzar o
retroceder tantos escaques como desee, pero siempre en
diagonal y sin salirse de su color".
"Debemos observar cómo esta pieza, al moverse en diagonal,
forma "equis". Esto nos recuerda precisamente a la Cruz de San
Andrés. El extraordinario suplicio de Andrés, lleno de enigmas
y
portentos, hizo muy célebre la Cruz en Equis, sobre la cual, en
forma despiadada, ataron sus miembros separados".
"Evidentemente, todo lo anterior se refiriere al Alfil Blanco, al
Phalo utilizado en forma positiva para lograr la Castidad
Científica mediante la transmutación alquímica. No resulta
difícil
entender que su antítesis, el Alfil Negro representa la
fornicación, la fuerza viril utilizada para el erotismo malsano,
etc."
Sobre la pieza del caballo nos dice Samael: "La etimología del
término nos rememora al ideal del caballero cristiano,
plasmado en el personaje del caballero medieval o al
fenómeno de la caballería de dicha época. El Caballo se
mueve
sobre el Tablero, en forma de "L". Esto nos recuerda a la Ley,
simbolizada, entre los mahometanos, por un caballo. Sólo esta
pieza puede saltar sobre las demás, sin importar su color. El
Caballo del juego de ajedrez singularmente nos invita a pensar
en el Centauro mitológico y en la Constelación de Sagitario".
"Realmente, el "humanoide intelectual" es todavía algo no
logrado, y por eso se desencadenan, dentro de sí, terribles
luchas entre la parte animalesca y su parte verdaderamente
humana. El "animal intelectual" es como un Centauro que debe
lanzar la flecha de su anhelo, o sea, de sus Ansias de Ser,
hacia el Sol Interior o su Real Ser, para volverse a Religar con
Él".
"La flecha constituye un símbolo de la fuerza de Eros. Por otro
lado, el arco templado representa a las tres fuerzas: Padre, Hijo
y Espíritu Santo que debe utilizar todo neófito para llegar a
la
liberación interior. El Caballo, simultáneamente, alegoriza la
osadía, el valor, la valentía, la amistad, la inteligencia y
otros
atributos de la Consciencia.
"Sin embargo, para lograr lo anterior, resulta altamente
necesario eliminar los opuestos de las mencionadas virtudes,
traducidas por el Caballo Negro. Recordemos, por ejemplo,
que, en el esoterismo del toreo, el Caballo simboliza el cuerpo
físico aún no domado y sobre el cual va el neófito,
dispuesto a
"picar" con la Lanza a la "Bestia Bramadora", es decir, al ego
animal".
Respecto a la torre ya Samael nos clarifica la importancia del
despertar insinuado por esta pieza que invita a la observación y
a mantenerse en estado de alerta, situación que debe ser
asumida disciplinadamente por el aspirante serio.
"Sin el sentido de la auto-observación psicológica, el triunfo
en
el Tablero de la Vida, resulta radicalmente imposible. No
olvidemos que toda auténtica auto-psicología, tiene tres
aspectos fundamentales: auto-observación, auto-exploración y
eliminación".
"Desde luego, la Torre (roca) está cimentada sobre la Piedra
Cúbica de Jesod, sobre el sexo, ya que el trabajo de la muerte
mística no se puede realizar, cabalmente, sin la ayuda del
Tercer Logos, o sea, de la energía creadora. También nos
recuerda la torre a las dos columnas que están a la entrada de
todo templo. Así pues, en estado de alerta, como el vigía en
época de guerra, el neófito desde su propia torre, (su cerebro,
su cabeza), aprende a transformar las impresiones. Así se evita
que la mente realice su acostumbrado procesamiento de datos,
al anteponer la Consciencia entre la Torre y las impresiones
que le vienen de todos los lados del Tablero".
"La torre sólo está construida cuando hemos desarrollado el
Fuego Solar dentro de nosotros mismos. En esas condiciones,
el Hijo del Hijo (el Segundo Logos, el Chrestos) puede penetrar
en nosotros para parlar el verbo de Oro del Primer Instante".
"En conclusión, sobre el Tablero de la Existencia, los Iniciados
deben levantar su Torre de Fuego, si es que anhelan que el
Magnesio Interior de la Alquimia, el Cristo Íntimo, nazca de su
propio pesebre".
Respecto a los peones del ajedrez, Samael los identifica, en
correspondencia con la Iniciación, a los neófitos o aprendices,
aspirantes a convertirse en Seres Conscientes de la
Humanidad Solar, pudiendo algún día liberarse de las ataduras
materiales que transcurren entre el par de opuestos de la
existencia.
"El peón presenta movimientos muy limitados: sólo puede
avanzar hacia adelante, en línea recta, de casilla en casilla.
Cuando se mueve por primera vez puede avanzar dos
escaques. Como se indicó anteriormente, cuando el peón logra
llegar hasta la octava hilera puede recuperar cualquiera de las
piezas capturadas de su bando".
"El peón blanco representa a la Esencia luchando, con la ayuda
del Rey, de la Reina, del Alfil y de la Torre Blanca, contra las
fuerzas que se oponen a su desarrollo".
"El peón negro simboliza a las fuerzas del Ego, a esos
"elementos inhumanos", siniestros, que en su conjunto forman
el "Yo", el "mí mismo". No representa otra cosa que la sombra
tenebrosa de nuestro Rey que jamás pecó".
"Cuando un peón blanco es devorado, a causa de una "mala
jugada", significa que la víctima ha sido engañada por el Ego.
Esta situación, desafortunadamente, resulta muy común sobre
el Tablero de la Vida".
"Los 8 "peones" también son "Pentalfas" invertidas, hasta tanto
no logren despertar Consciencia y fabricar los Cuerpos
Existenciales Superiores del Ser. El número 8 es el número de
las "Pruebas de Job", es un signo de dolor, de sufrimiento".
"Los 8 peones representan, además, a las 8 virtudes de nuestra
Madre Divina Kundalini, a los que nosotros debemos limpiar su
negrura hasta volverlos blancos, como condición indispensable
para que nuestra RAM IO se manifieste a nosotros".
En resumen, y luego de analizar la valiosa interpretación que
nos brinda el Maestro Samael Aun Weor, aún en este apretado
extracto, respecto al ajedrez y su innegable correspondencia o
similitud con lo que se debe llevar a cabo en el ajetreo
existencial, se simplifica entender las diferentes
manifestaciones de fuerzas oscuras hoy actuantes en la Tierra
queriendo imponer por la fuerza los aspectos más bajos de la
naturaleza animal creando por doquier caos, confusión, terror,
guerras y muerte, pero también se puede advertir que dichas
anómalas situaciones son ráfagas pasajeras, hasta cierto
punto admisibles, pero que cuando sobrepasan sus impúdicas
tropelías como ocurre actualmente con el despliegue masivo de
grosero poder y atropello bestial, es de esperarse que se hallen
muy próximas las conscientes movidas de las piezas blancas
actuando con Amor y Sabiduría para vencer luminosamente
sobre todas las tinieblas representadas por las fichas
siniestras.
A diferencia de las fichas negras que buscan el triunfo de las
cosas materiales sin importar los métodos empleados, o que el
"fin" justifique cualquier barrabasada racional o artificiosamente
justificable, o que por la torta a repartirse muchos elementos
tenebrosos participen en el festejo del botín supuestamente
logrado, debe tenerse presente que la Justicia Divina interviene
más temprano que tarde, poniendo las cosas en su lugar, pues
si por ley de contrastes la oscuridad sirve de escenario para
que se pueda admirar la plenitud luminosa, cerca se halla la
alborada de un nuevo amanecer para la humanidad, luego que
la condición animal haya sido transformada de la psiquis
degenerada del hombre, dando paso al advenimiento de una
general elevación espiritual que permitirá al fin gozar en la
Tierra de esa Paz y Armonía que nos reconozca a todos como
hermanos, sin diferencias de ninguna clase, incluyendo a las
especies de los demás reinos de la Creación, conformando
una gran fraternidad universal.
* Un análisis referente al estudio del V. M. Samael Aun Weor sobre el tema del Ajedrez.
EL ESOTERISMO DEL AJEDREZ
A primera vista, el ajedrez podría calificarse simplemente como un juego de habilidad y de cálculo estratégico mental, en el que algunas personas altamente ejercitadas consiguen reproducir miles de situaciones derivadas de múltiples partidas.
Pero, como tantas cuestiones en la vida, además del aspecto superficial , existe otro oculto y más profundo que suele presentarse a nosotros en forma simbólica y que, frecuentemente por desgracia, pasa desapercibido.
En el presente trabajo, vamos a tratar de indagar en este segundo aspecto, dando un paso más allá de la mera observación exterior, tratando de apreciar el sentido esotérico de este arte.
Históricamente se acepta que el origen del ajedrez brota en la India, de donde, hacia el siglo VI, pasó a Persia e Imperio Bizantino. Más tarde, en torno a los siglos VIII y IX, los árabes lo introdujeron en Europa, a través de la península ibérica.
Por el contrario, no resultan tan conocidos los vestigios descubiertos que prueban su práctica por parte de los vikingos y de los cruzados en tierra santa.
Más extraño aún, resulta mencionar que el pasado remoto o protohistórico del ajedrez deviene de la antigua Atlántida. Fue un juego conocido y practicado por los pobladores de aquel continente que hoy yace sumergido en el océano que lleva su nombre.
Para los atlantes, conocedores de su aspecto esotérico, lejos de constituir un deporte o juego de mesa de ingenio o de esfuerzo intelectual, el ajedrez simboliza o alegoriza el Juego de la Vida , o mejor dicho, el Tablero de la Vida. La pretensión no pudo ser otra que, como en toda transmisión del conocimiento, más que comunicar, en forma perdurable, el saber iniciático.
Efectivamente, conocemos, en términos esotérico-gnósticos, que las personas constituyen simples fichas, manejadas por fuerzas invisibles u ocultas desconocidas. Tales fuerzas mecánicas pueden ser de tipo evolutivo o de tipo involutivo.
A dichas fuerzas, debemos sumar las fuerzas revolucionarias que trabajan desde las Dimensiones Superiores del Espacio, o sea, a los Principios Inteligentes que se ocultan tras los fenómenos, creando y participando incesantemente en el teatro vital.
Dichos Seres Inefables, los Señores de la Llama, los Maestros del Círculo Consciente de la Humanidad Solar, unas veces manejan las fichas blancas y, en otras ocasiones, mueven las fichas negras. Es decir, dirigen, de acuerdo a lo conveniente, el curso de los innumerables siglos.
Entre todos estos Seres existen grados y grados, escalas y escalas. Cada grupo o familia, según su Rayo Particular, actúa sobre el Tablero de Ajedrez que, como ya dijimos, constituye la Vida Universal, ocupándose de variadísimas actividades. Por ejemplo, algunos de esos Seres, llamados Devas, dirigen los Departamentos lementales de la Naturaleza
Resulta obvio que, si la humanidad tuviera la Conciencia despierta, podría determinar las circunstancias conscientemente sobre el Tablero, porque lógicamente no estaría sometida a las leyes mecánicas, como la Ley del Destino, la Ley de Causa y de Efecto, la Ley del Retorno, la Ley de Recurrencia, la Ley de las Polaridades, etc., etc.
Nos permitimos llamar la atención sobre la probabilidad de que, visto el período cósmico en que nos encontramos, podamos estar jugando nuestra última partida.
El hombre inteligente antepone la conciencia a las impresiones y fundamenta, tras ello, su actuación bajo el perfecto equilibrio entre la mente, la emoción y el centro motor. Podemos notar que dichas cualidades resultan inherentes a todo buen ajedrecista.
Cada uno de nuestros actos constituye una jugada. Debemos luchar para que ella no se realice en forma mecánica e inconsciente.
En tanto vivamos inconscientemente inevitablemente seremos manejados por los dioses, o, con menor suerte, por los demonios.
El Tablero
Como se apuntó más arriba, el Tablero simboliza el Teatro o Entablado de la Vida Universal.
Los cuatro lados del tablero representan a los cuatro elementos de la Naturaleza: fuego, aire, agua y tierra, mencionados en forma reiterada por todos los tratados de la Alquimia. Asimismo, alegorizan a las cuatro estaciones y las cuatro edades.
También representan a los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser: Físico, Astral, Mental y Causal. No debemos olvidar que la máquina humana no dispone de todos estos cuerpos, por cuanto, algunos corresponden, como patrimonio único, al Hombre Real o Auténtico. Ello acontece tras su creación en la “Forja de los Cíclopes”, utilizando para ello la energía sexual o, según el lenguaje freudiano, por medio de la transmutación de la “líbido”.
El tablero consta de 8 filas y de 8 columnas. La intersección de unas y otras generan cuadros, casillas o más precisamente escaques .
Multiplicando los 8 cuadros que, en sus dos lados, conforman el tablero, obtenemos el número 64. A su vez, sumado cabalísticamente el número resultante (6+4), obtenemos el Arcano 10 del Tarot . Debemos recordar que el tarot corresponde al “Libro de Oro” y que éste, en sí mismo, constituye el Patrón de Medidas de las Leyes Cósmicas.
Así pues, el Arcano 10 refleja la “Rueda de la Vida” , la trágica Rueda de la Ley con sus tres mil dolorosas vueltas o “ciclos”.
El Arcano 10, a través de la Rueda del Samsara , viene a representar las leyes de la Evolución y de Involución, manifestadas a través de la Ley de la Trasmigración.
Desde el punto de vista de la Sexología Trascendental, la Rueda es el jeroglífico alquímico del tiempo necesario para la cocción de la materia filosofal.
Realmente, nosotros debemos, sobre el Tablero de la Vida, aniquilar el Ego y crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, aprovechando el tiempo en el duro trabajo de “cocción de la material filosofal”. Así podremos evadirnos de esta “Cloaca del Samsara”, como la llamara el V.M. Samael Aun Weor.
El Ego, el “Yo”, el “mí mismo”, nos mantiene atados al “Valle de los Sufrimientos”, a la Rueda fatal de los nacimientos y las muertes, creando cuerpos físicos como resultado del Karma .
Por otro lado, si observamos cuidadosamente los 32 cuadros de color blanco y los 32 cuadros de color negro , encontramos allí una manifestación evidente de los Pares de los Opuestos de la Filosofía Hermética . Es decir, la luz y las tinieblas, el día y la noche, la permanente lucha entre las fuerzas del bien y las fuerzas del mal, que hay que trascender, pasando más allá de las dos. Tales opuestos, blanco y negro, constituyen el Yin y el Yan de los orientales: la fuerza pasiva y la fuerza activa.
La manifestación de la lucha entre el bien y el mal se plasma, también con los cuadros blancos y con los cuadros negros, por ejemplo, en los solados de diversas catedrales góticas, representativo del equilibrio entre lo positivo y lo negativo.
Sumando otra vez cabalísticamente, ahora el número 32, obtenemos el número 5 que, en los Arcanos Mayores del Tarot Egipcio, representa a la Gran Ley, a la Justicia Divina. Esto significa que el Tribunal de la Justicia Objetiva maneja las dos fuerzas antagónicas y que el “animal intelectual” equivocadamente llamado “hombre”, está sometido a sus dictámenes.
Todas las personas, querámoslo o no, percibámoslo o no, jugamos (trabajamos) sobre el tablero.
Piezas
Dicho lo anterior, a continuación, procede analizar cada una de las piezas intervinientes en el arte del ajedrez.
Cada participante cuenta en total 16 piezas. El número 16 corresponde a “La Fragilidad” , a la “Torre Fulminada” por el Rayo de la Justicia Cósmica.
Según los cabalistas, esta es la Torre de la “confusión de las lenguas”.
Ciertamente, sobre el Tablero, los “humanoides” no logran entenderse y forman la Humanidad mecánica, inconsciente, dormida. En otras palabras, constituyen la famosa “Torre de Babel” .
Concretando aún más, también podemos manifestar que la torre fulminada equivale a la caída del Iniciado al abismo.
En efecto, muchos son los Iniciados que caen, como la Pentalfa invertida, sobre el Tablero de la Vida: muchas son las “Torres Fulminadas”. Todo iniciado que derrama el Vaso de Hermes, se cae inevitablemente.
El Rey
El Rey simboliza al Real Ser Interior de cada uno de nosotros, nuestra Estrella Interior.
Su movimiento es libre, en todas las direcciones, hacia delante o hacia atrás, pero sólo avanza una casilla.
Como quiera que constituye la pieza principal del ajedrez, su pérdida supone la finalización de la partida. Esto acontece con el jaque mate.
Cuando en el juego del ajedrez se produce “Jaque Mate” al rey, esotéricamente significa que se ha cumplido el ciclo de 108 existencias para determinada Esencia. Al no existir posibilidad de defensa, el Íntimo o Maestro Interno absorbe los principios anímicos y espirituales para que su Esencia involucione en los Mundos Infiernos y quede libre de “Yoes”. Todo ello, hasta que comience el Juego de la Vida, reiniciando uno nuevo de sus tres mil ciclos de existencias. Quiere decirse con ello que, a pesar de que la Esencia involucione, el Rey es inmutable, eterno.
El Rey blanco nos invita a pensar en el Padre Eterno Cósmico Común, en Jehová o Iod-Heve.
El Rey blanco es inmortal, ya que cuenta con 3.000 oportunidades. Interesa señalar que el Rey, pese a ser capturado, nunca abandona, como el resto de las piezas, el tablero. Él debe luchar contra su antítesis, impulsando, desde adentro y desde arriba, a su Esencia, para que trabaje sobre sí misma en el Tablero de la Vida.
El Rey negro nos señala todo lo contrario del anterior: el Anticristo o fuerza tenebrosa del Universo. También hace referencia al Ego Animal y, en general, a todas las Potencias de las Tinieblas, a las fuerzas involutivas de la Naturaleza y del Cosmos.
La Reina
La Reina es la segunda pieza en importancia tras el rey. No olvidemos el dicho que reza que, detrás un gran hombre siempre hay una gran mujer .
En el juego de ajedrez, se presenta como la pieza más valiosa y versátil, pues sólo ella puede, en su bando, moverse ilimitadamente como cualquiera de las demás, exceptuando el caballo. Es decir, puede avanzar tantas casillas como desee, y en cualquier dirección, con la única restricción de no encontrar una pieza de su color, o rival la que, en caso de desearlo, puede capturar.
No es de extrañar, por consiguiente, que, cuando un peón consigue llegar a la orilla del contrincante al permitirse el trueque por cualquiera de las piezas capturadas, la primera elección suela ser la dama. De hecho, la partida prácticamente perdida, cuando el descuido del jugador ocasiona la pérdida de la dama.
Al igual que el Rey, y las demás piezas del juego, la Reina también tiene dos aspectos: el blanco y el negro.
En su aspecto positivo o blanco, ella es la Divina Madre Kundalini con sus cinco formas, ya simbolizada por los hindúes con la Vaca Sagrada de cinco patas. Ella es María, Ram-Io o Tonanzín. Es el aspecto femenino de Dios (Dios-Madre), o sea, una parte de nuestro propio Ser, pero derivado.
Invariablemente, el hijo ingrato que se olvida de su Madre invariablemente fracasa en el Tablero de la Vida, debido a que, sin su asistencia, resulta de todo punto imposible aniquilar el Ego Animal.
La Reina Blanca o Kundalini es un Fuego Electromagnético y Solar que subyace enroscado, en forma de Serpiente, aguardando el instante de ser despertado.
Efectivamente, quienes estudian fisiología esotérica a lo Náhuatl o a lo Indostán, enfatizan la idea trascendental de un centro magnético maravilloso, ubicado en la base de la columna vertebral, a una distancia media entre el orificio anal y los órganos sexuales. En el centro de tal Chacra se encuentra un cuadrado amarillo, invisible para los ojos de la carne, pero visible para la clarividencia o Sexto Sentido. Allí existe un Yoni o Útero y, en el centro del mismo, se encuentra un Phalo, en el cual está precisamente enroscada la Serpiente, esa misteriosa energía psíquica llamada “Kundalini”.
Incuestionablemente sólo mediante el Sahaja Maithuna o Magia Sexual, puede ser despertada la Serpiente, La Reina Blanca del ajedrez en su aspecto energético dentro de nosotros mismos.
En su vertiente negativa o negra, ella es la Diosa Kali , es decir, la divinidad de los deseos y las pasiones. Todavía hoy en día, algunas sectas degeneradas y tenebrosas de la India, le ofrecen a Kali sacrificios humanos. Esta Reina es, pues, la fuerza infra-instintiva y brutal de la Naturaleza; es la antítesis de la Kundalini; es la Serpiente Tentadora del Edén que combate eterna e incesantemente a la Serpiente positiva. Constituye, por lo tanto, el fuego sexual bajando negativamente hacia los infiernos atómicos del hombre.
Siempre ha existido y existirá una cruenta lucha entre la Reina Blanca y la Reina Negra, disputándose a sus hijos, es decir, a la Humanidad.
También representa a la Naturaleza. Cuando la persona quiere trabajar, ayuda como también esclaviza.
El Alfil
El Alfil es, a la vez, la Lanza Sagrada de los antiguos Misterios, el Phalo, el Sexo, el Edén. Su función juega un destacable papel en numerosas leyendas orientales como instrumento maravilloso de salvación . La liberación únicamente se alcanza al ser blandida la lanza sabiamente por el Alma que anhela. Esto permite reducir a polvareda cósmica todas esas entidades cavernarias que constituyen el “mí mismo”.
Por tanto, el Alfil, representativo del un carácter fálico, es el símbolo del poder sexual (viril).
El Alfil puede avanzar o retroceder tantos escaques como desee, pero siempre en diagonal y sin salirse de su color.
Debemos observar cómo esta pieza, al moverse en diagonal, forma “equis”. Esto nos recuerda precisamente a la Cruz de San Andrés . El extraordinario suplicio de Andrés, lleno de enigmas y portentos, hizo muy célebre la Cruz en Equis, sobre la cual, en forma despiadada, ataron sus miembros separados.
Indubitablemente y sin exageración alguna, podemos y debemos decir solemnemente que la Cruz de San Andrés simboliza una ”K” griega. Esta fue, es y será siempre uno de los símbolos más valiosos del esoterismo Crístico.
El hondo significado de las torturas de Andrés en la terrible “X” representa la aniquilación del Ego en el Laboratorium-Oratorium del Tercer Logos. También alude a la terrorífica muerte indispensable, que jamás podría realizarse con ningún fuego vulgar.
Realmente, para esta labor, se requiere la ayuda extra de un agente oculto, de un fuego secreto de tipo sexual, el cual, para dar una idea de su forma, se parece más bien a una gota de agua que a una llama .
Este Fuego Acuoso, o esta Agua Ardiente, no es otra cosa sino la chispa vital comunicada por el Logos a la materia inerte. Es el Fohat Divinal, encerrado en todo lo creado; es el Rayo Ígneo, el Kundalini, la Serpiente Sagrada de la Sabiduría de Anahuac, ascendiendo por el canal medular-espinal del Adepto.
Evidentemente, todo lo anterior se refiriere al Alfil Blanco, al Phalo utilizado en forma positiva para lograr la Castidad Científica mediante la transmutación alquímica. No resulta difícil entender que su antítesis, el Alfil Negro representa la fornicación, la fuerza viril utilizada para el erotismo malsano, etc.
El Caballo
La etimología del término nos rememora al ideal del caballero cristiano, plasmado en el personaje del caballero medieval o al fenómeno de la caballería de dicha época.
El Caballo se mueve, sobre el Tablero, en forma de “L” . Esto nos recuerda a la Ley, simbolizada, entre los mahometanos, por un caballo. Sólo esta pieza puede saltar sobre las demás, sin importar su color.
El Caballo del juego de ajedrez singularmente nos invita a pensar en el Centauro mitológico y en la Constelación de Sagitario .
Realmente, el “humanoide intelectual” es todavía algo no logrado, y por eso se desencadenan, dentro de sí, terribles luchas entre la parte animalesca y su parte verdaderamente humana. El “animal intelectual” es como un Centauro que debe lanzar la flecha de su anhelo, o sea, de sus Ansias de Ser, hacia su Sol Interior o su Real Ser, para volverse a Religar con Él..
La flecha constituye un símbolo de la fuerza de Eros. Por otro lado, el arco templado representa a las tres fuerzas: Padre, Hijo y Espíritu Santo que debe utilizar todo neófito para llegar a la liberación interior.
El Caballo, simultáneamente, alegoriza la osadía, el valor, la valentía, la amistad, la inteligencia y otros atributos de la Conciencia.
Sin embargo, para lograr lo anterior, resulta altamente necesario eliminar los opuestos de las mencionadas virtudes, traducidas por el Caballo Negro.
Recordemos, por ejemplo, que, en el esoterismo del toreo, el Caballo simboliza el cuerpo físico aún no domado y sobre el cual va el neófito, dispuesto a “picar” con la Lanza a la “Bestia Bramadora”, es decir, al ego animal.
La Torre
La Torre , dado que entre otras cosas alude al Estado de Alerta Percepción, es decir, a la Observación que sobre sí mismo debe tener el aspirante, constituye una pieza de inestimable valor. Su movimiento le confiere gran estima por los jugadores.
Sin el sentido de la auto-observación psicológica, el triunfo, en el Tablero de la Vida, resulta radicalmente imposible. No olvidemos que toda auténtica auto-psicología, tiene tres aspectos fundamentales: auto-observación, auto-exploración y eliminación.
Desde luego, la Torre (roca) está cimentada sobre la Piedra Cúbica de Jesod, sobre el sexo, ya que el trabajo de la muerte mística no se puede realizar, cabalmente, sin la ayuda del Tercer Logos, o sea, de la energía creadora.
También nos recuerda la torre a las dos columnas que están a la entrada de todo templo.
Así pues, en estado de alerta, como el vigía en época de guerra, el neófito desde su propia torre, (su cerebro, su cabeza), aprende a transformar las impresiones. Así se evita que la mente realice su acostumbrado procesamiento de datos, al interponer la conciencia entre la Torre y las impresiones que le vienen de todos los lados del Tablero.
Pablo de Tarso dijo a sus discípulos: “Recordad que vuestros cuerpos son el Templo del Dios vivo y que el Altísimo mora en vosotros.” La Torre de ese Templo es la cabeza del “cuerpo planetario”. El mismo Templo de Salomón, tiene la figura del cuerpo humano.
“Belem” nos recuerda a la famosa “Torre de Bel” , a la formidable “Torre del Fuego”. Para que el “Niño de Oro” (Horus) de la Alquimia (el Cristo Interior, el Hijo del Hombre) pueda encarnar en nosotros, se necesita que la “Torre de Bel” se encuentre levantada.
La torre sólo está construida cuando hemos desarrollado el Fuego Solar dentro de nosotros mismos. En esas condiciones, el Hijo del Hijo (el Segundo Logos, el Chrestos) puede penetrar en nosotros para parlar el verbo de Oro del Primer Instante.
En conclusión, sobre el Tablero de la Existencia, los Iniciados deben levantar su Torre de Fuego, si es que anhelan que el Magnesio Interior de la Alquimia, el Cristo Íntimo, nazca de su propio “pesebre”.
Los Peones
Los Peones , los soldados rasos del Rey, son los neófitos o aprendices, o sea, las personas o gérmenes que aspiran a convertirse en Adeptos del Círculo Consciente de la Humanidad Solar. Es decir, los individuos que, informados sobre el Camino Esotérico que conduce a la liberación final, trabajan sobre sí mismos, debatiéndose entre lo blanco y lo negro.
El peón presenta movimientos muy limitados: sólo puede avanzar hacia adelante, en línea recta, de casilla en casilla. Cuando se mueve por primera vez puede avanzar dos escaques. Como se indicó anteriormente, cuando el peón logra llegar hasta la octava hilera puede recuperar cualquiera de las piezas capturadas de su bando.
El peón blanco representa a la Esencia luchando, con la ayuda del Rey, de la Reina, del Alfil y de la Torre Blanca, contra las fuerzas que se oponen a su desarrollo.
El peón negro simboliza a las fuerzas del Ego, a esos “elementos inhumanos”, izquierdos y siniestros, que en su conjunto forman el “Yo”, el “mí mismo”. No representa otra cosa que la sombra tenebrosa de nuestro Rey que jamás pecó.
Cuando un peón blanco es devorado, a causa de una “mala jugada”, significa que la víctima ha sido engañada por el Ego. Esta situación, desafortunadamente, resulta muy común sobre el Tablero de la Vida.
los 8 “peones” también son “Pentalfas” invertidas, hasta tanto no logren despertar Conciencia y fabricar los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. El número 8 es el número de las “Pruebas de Job” , es un signo de dolor, de sufrimiento.
Los 8 peones representan, además, a las 8 virtudes de nuestra Madre Divina Kundalini , a los que nosotros debemos limpiar su negrura hasta volverlos blancos, como condición indispensable para que nuestra RAMIO se manifieste a nosotros.
Por último, nos permitimos recomendar la visión de una película que quizá ustedes conozcan, titulada “En busca de Bobby Fischer” en donde se muestra, a poco que se observe, algunos de los apuntes que se han mencionado en este trabajo.
lunes, 9 de julio de 2007
THE ESOTERICISM OF THE CHESS
The chess game comes from the ancient Atlantis, it is a game that was known and practised by the people of the continent that today is submerged in the ocean that has its name.
The chess symbolizes or allegorizes the Game of the Life, or better to say, the Chessboard of the Life.
Esoterically speaking at the light of the Gnosis, we are simple chips, governed by invisible or occult forces that we do not know. Some of those mechanic forces are evolutives and involutives.
We do not have to forget the revolutionary forces that work from the superior dimensions of the space, the Intelligent Principles that are occult beyond the phenomena, creating and creating again. The ineffable beings, the Lord of the Flame, the Master of the Conscious Circle of the Solar Humanity, sometimes govern the white chips and other times the black ones; that is to say, they direct the flow of the innumerable centuries. Some of those beings, called Devas, govern for example, the Elemental Departments of Nature, meanwhile others work in many other activities. In all of this there levels and levels, grades and grades. And every group or family according with their particular ray, act over the Chessboard, that as we said, symbolizes the Universal Life.
It is obvious that if the humanity would have the Consciousness awakened, it would be able to determine the circumstances over the chessboard, because logically it would not be governed by the mechanical laws as the Law of Cause and Effect, the Law of Return, the Law of Recurrence, etc. What do represent the four sides of the chessboard? It represent the four elements of nature: Fire, Air, Water and Earth, frequently mentioned in all the treatises of alchemy. They also represent the four Existential Bodies of the Being: Physical, Astral, Mental and Causal bodies, created by the real or authentic man in the Forge of the Cyclops, using to the purpose the transmutation of the libido or sexual energy.
Multiplying side by side, the eight squares by the eight squares, we obtain the number 64. At the same time, adding in cabbalistic form this number (6 + 4), then we have the Arcanum 10 of Tarot, let us remember that the Tarot is the Golden Book, and that by itself, constitute the Pattern of Measures of the Cosmic Laws. So, the Arcanum 10 is the Wheel of Samsara, the tragic wheel whose three thousand revolutions or cycles have already been studied by the Revolutionary Scientific Gnosticism.
From the point of view of the transcendental sexology, the wheel is the alchemic hieroglyphic that represents the necessary time needed to the boiling of the philosophical matter, and of course, of the boiling itself. Over the Chessboard of Life, we have to annihilate the Ego and to create the Superior Existential Bodies of the Being, making good use of the time in the hard work of the philosophical matter's boiling. In this form we will be able to get out of the Samsara's
Valley. The Ego, the "I," the myself, make us to stay tied to the Valley of sufferings, to the fatal wheel of births and dead; receiving new bodies as a result of the Karma.
Now, if we observe carefully the 32 white squares and the 32 black squares, we can observe in it the evident manifestation of the Opposite Pairs of the Hermetic Philosophy, that is to say, the light and the darkness, the day and the night, the permanent fight between the forces of good and evil, that we have to transcend, that we have to overcome.
Those black and white opposites are the oriental Yin and Yan: the passive force and the active force.
Adding the number 32 (3 + 2) in cabalistic form, we get the number 5, that in the Major Arcanums of the egyptian tarot represents the Great Law, the Divine Justice. This means that the Court of the Objective Justice governs the two antagonistic forces and that the intellectual animal mistakenly called man, is subjected to its judgements.
Let us analyze now each one of the pieces of the Chess. But before let us see this: in total are 16 pieces. The number 16 is the Fragility, the Tower fulminated by the Ray of the Cosmic Justice. Among the cabbalists, it is the Babel's Tower, the tower of the languages' confusion.
As a fact, many are the initiates that fall on the Chessboard of Life as the inverted star.
Many are the Fulminated Towers: every initiate that spills the Hermes' Cup, falls.
The 8 pawns will also be inverted stars, until they awake the Consciousness and create the Existential Superior Bodies of the Being. The number 8 is the number of Job's tests, it is a number of pain and sufferings.
On the chessboard, the humanoids cannot understand each others, they are the mechanical, unconscious, asleep humanity. In other word, they are the famous Tower of Babel.
What is the symbolism of the king? Why there is a black king and a white one? The king symbolizes the Internal Real Being of each one of us. When in the Chess' game, he receives checkmate, it means that the cycle of 108 existences for each Essence that plays has ended, and that the Intimus or Inner Master has absorbed the spiritual principles to let the Essence involutionate in the infernal worlds (so, it will be liberated from the "I's").
When that Essence re-initiates a new cycle, it will begin once again the Game of the Life; that is obvious.
The white king invite us to think in the Eternal Father, Jehovah or Iod-Heve; the black kings indicates the opposite: the Antichrist or tenebrous forces of the universe. Also the black king makes reference to the Animal Ego, and in general to all the Potencies of Darkness, to the involutive forces ofnature and cosmos.
The white king is immortal; he has to fight against his antithesis, he is the one that impulses (from inside and upwards) his Essence, in order to make her to work on herself in the Chessboard of Life.
The Queen has also two aspects: the black and the white. In its positive aspect, she is the Divine Mother Kundalini with its five manifestations, already symbolized by the Hindus in the Holy Cow of five foot. She is Mary or Ram-Io, is the feminine aspect of God (God Mother), one part of our being but derived.
The ungrateful son that forgets his mother, fails in the Chessboard of Life, cannot annihilate the Animal Ego.
In truth, the white queen or Kundalini is the electro-magnetic and solar fire that stays twisted, in form of serpent, waiting the instant to be awaken.
Those that have studied the esoteric Nahuatl or Hindustani physiology, emphasize the transcendental idea of a marvellous magnetic center, located in the base of the vertebral spine, between anus and the sexual organs. In the center of that Chakra there is a yellow square, invisible physically, but visible to the six sense or clairvoyance.
In this square there is a Yoni or Womb, and in its center there is a Phallus in where the serpent, that mysterious energy called Kundalini is twisted.
It is unquestionable that only through the Sahaja Maithuna or Sexual Magic, can the serpent, the white queen of the chess in its energetic aspect within ourselves be awakened.
In its negative or black aspect, she is the Goddess Kali (of the desires and passions). Even now, some tenebrous and degenerated sects of India, offer human sacrifices to Kali. So, the black queen is the infra-instinctive and brutal force of nature, it is the antithesis of kundalini, is the tempting serpent of Eden; the sexual fire descending into the atomic infernos of man.
There always existed and will exists a crude fight between the white queen and the black queen, a fight for their sons and daughters, the humanity... The bishop represents the sexual force of nature (established in Jesod, the Ninth Fundament, the Sex).
The bishop, is the Sacred Lance of the ancient mysteries. The Lance, the Phallus, the Sex, plays a great role in many oriental legends as marvellous instruments of salvation and liberation. Used wisely by the soul that yearns, it allows to reduce to cosmic dust, all the cave entities that in their sinful conjunct, form the myself.
The bishop, in this game, has a phallic character, it is the symbol of the sexual power.
Let us observe that it always moves in X, what remind us precisely the Cross of Saint Andrew. The extraordinary torture of Andrew, made famous the Cross in X, in which his separated members were tied.
Undoubtedly, and without any exaggeration, we have to say that the Cross of Saint Andrew (the symbolic X, that certainly is a greek K), was, is and will be one of the most valuable symbols of the Christic Esotericism.
The annihilation of the Ego in the Laboratorium Oratorium of the Third Logos, is the profound meaning of the tortures suffered by Andrew in the terrible X. It is the indispensable death, that could never be achieved with a vulgar fire.
Obviously, in order to do this work, it is necessary the help of an occult agent; a secret fire of sexual type, (that resembles more the water than a flame). This fire (or this ardent water) is the vital spark sent by the Logos to the inert matter: it is the Divine Fohat, trapped in everything; it is the Igneous Ray, the Kundalini, the Sacred Serpent of the Anahuac's Wisdom, ascending through the spinal channel of the adept. It is clear that we are talking about the white bishop, the Phallus used in positive form to achieve the chastity through the alchemic transmutation. It is not difficult to understandthat its antithesis, the black bishop, is the fornication, the sexual force used in the incorrect erotism, etc.
The horse, moves over the chessboard in L form, and this remind us the Law, symbolized among the Mohammedans as a horse. The horse of the chess game, invite us to think in the mythological centaur and in the Sagittarius Constellation. In reality, the intellectual animal is still something not completed, and that is the reason of why within himself are originated terrible fights between his animal part and his human values. The intellectual animal is like the centaur that has to send the arrow of his longing (of his yearning of being) to the Inner Sun or Real Being, in order to return to him.
The arrow symbolizes the Eros force, and the arc represents the three forces: Father, Son and Holly Spirit, that the neophyte has to use in order to achieve the inner liberation. The horse allegorizes the audacity, the boldness, the daring and other virtues of the Consciousness. However, there exists the necessity to eliminate the opposite of those virtues, allegorized by the black horse.
In the bullfighting's esotericism, the horse symbolizes the physical body not tamed yet, and in which the neophyte is mounted, disposed to prick with the lance the Bellowing Beast, the Animal Ego. The Tower, alludes the state of Alert Perception, that is to say, the Observation that the aspirant has to do on himself; it is a piece of extraordinary value. Without the sense of Psychological Self-Observation, the triumph would be impossible in the Chessboard of Life.
Do not forget that all authentic self-psychology has three fundamental aspects: Self-Observation, Self-Exploration and Elimination. Of course, the Tower is established over the Cubic Stone of Jesod, on the Sex, because the work of the mystical death cannot be done, completely, without the help of the Third Logos, the creative energy. So, in watchful state, as the watchman in wartime, the neophyte from his own tower, (his brain, his head), learns to Transform the Impressions, avoiding the accustomed process of information made by the mind, that is to say, interposing the Consciousness between the tower and the impressions that come from everywhere in the chessboard.
Paul the Apostle said to his disciples: "... You are the temple of the living God; as God had said, I will dwell in them, and walk in them; and I will be their God, and they shall be my people." The tower of that temple is the head of the planetary body. The Solomon temple has human form... Bethlehem, comes from a chaldean word that remind us the famous Tower of Bel, the Tower of Fire. In order to the Golden Child of Alchemy could incarnate in us, it is necessary to have already made the Tower of Bel. When is it built? When we have developed the Solar Fire within ourselves; then the Tower is built. In that conditions, the Son of the Son (the Second Logos, the Christ) can penetrate in us in order to speak thegolden verb of the first instant.
In conclusion, over the Chessboard of Life the initiates have to build their Tower of Fire, if they yearn the Interior Magnesium of Alchemy, the Intimate Christ, to be born in his own crib...
Finally, the pawns are the neophytes or apprentices, those that want to become Adepts of the Conscious Circle of the Solar Humanity; are those that have been informed about the Esoteric Path that goes to the final liberation, and that because of that reason, work on themselves, debating between the black and the white.
The white pawn represents the Essence, fighting with the help of the king, of the Queen, of the Bishop and the White Tower, against the forces that appose her development. The black pawn symbolizes the forces of the Ego, those inhuman and sinister elements, that in their conjunct form the "I," the myself.
sábado, 7 de julio de 2007
AJEDREZ ESOTÉRICO
Por Samael Aun Weor
El ajedrez es un juego antiquísimo, cuenta con muchos siglos de existencia, y por eso no es de extrañar que estén ligadas a él leyendas cuya veracidad es difícil de comprobar debido a su antigüedad, precisamente a manera de información queremos contar una de estas: Para comprender no hace falta saber jugar Ajedrez, basta simplemente saber que el tablero donde se juega esta dividido en 64 escapes o casillas negras y blancas.
Una de estas leyendas dice: El juego del Ajedrez fue inventado en la india. Cuando el Rey Hindú CHERAM lo conoció quedo maravillado de lo ingenioso que era y de la variedad de posiciones que en él son posibles.
Al enterarse que el inventor era uno de sus súbditos, el Rey lo mando a llamar con el objeto de compensarlo personalmente por su acertado invento, el inventor llamado SETA, presentose ante el soberano, que era un sabio vestido con modestia, que vivía gracias a los medios que le proporcionaban sus discípulos.
SETA, quiero recompensarte dignamente por el ingenioso juego que has inventado, dijo el Rey; el sabio contesto con una inclinación. Soy bastante rico como para poder cumplir tu deseo mas elevado, continuo diciendo el Rey; di la recompensa que te satisfaga y la recibirás. SETA continuo callado; no seas tímido lo animo el Rey, expresa tu deseo, no vacilare en nada para satisfacerlo.
Grande es tu magnanimidad soberano, pero concédeme un corto plazo para meditar la respuesta, mañana tras arduas reflexiones te comunicare tu petición.
Cuando al día siguiente Seta se presento de nuevo ante el trono, dejo maravillado al Rey por su petición sin precedentes. Soberano, dijo Seta, manda a que me entreguen un grano de trigo por la primera casilla del tablero de Ajedrez; ¿ un simple grano de trigo?, contesto admirado el Rey. Si soberano, por la segunda casilla ordene que me entreguen dos granos, por la tercera cuatro, por la cuarta ocho, por la quinta dieciséis, por la sexta treinta y dos, etc.
Basta, el Rey interrumpió irritado, recibirás el trigo correspondiente a las 64 casillas del Tablero de acuerdo a tu deseo: por cada casilla doble cantidad que por la presente, pero has de saber que tu petición es indigna de mi generosidad, al pedirme tan mísera recompensa menosprecias irreverentemente mi benevolencia, en verdad que, como sabio que eres deberías haber dado mayor prueba de respeto ante la bondad de tu soberano. Retírate, mis servidores te sacaran en una saco el trigo que solicitasteis.
Los matemáticos de la corte hubieron de trabajar intensamente en calcular la recompensa de Seta, quien quedo esperando en la puerta del palacio. Solo al amanecer del otro día, el matemático mayor de la corte, solicito audiencia para presentarle al Rey un informe muy importante: Oh Rey, hemos calculado escrupulosamente la cantidad de granos que desea recibir Seta, resulta una cifra tan enorme; ... sea cual fuera su magnitud, lo interrumpió el Rey con altivez, mis graneros no empobrecerán, he prometido darle esa recompensa y por lo tanto hay que entregársela. Soberano, no depende de tu voluntad el cumplir semejante deseo, en todos tus graneros no existe la cantidad de trigo que exige Seta. Tampoco existe en los graneros de todo el reino, hasta los graneros del mundo son insuficientes.
Si deseas entregar sin falta la recompensa prometida, ordena que todos los reinos de la tierra se conviertan en labrantíos, manda a secar Mares y Océanos, ordena fundir los hielos y las nieves que cubren los lejanos desiertos del norte, que todo el espacio sea totalmente sembrado y se ordene entregar toda la cosecha obtenida a Seta. Solo entonces recibirá su recompensa. Dime cual es esa cifra tan monstruosa, dijo el Rey, reflexionando. Oh soberano son DIECIOCHO TRILLONES CUATROCIENTOS CUARENTA Y SEIS MIL SETECIENTOS CUARENTA Y CUATRO BILLONES, SETENTA Y TRES MIL SETECIENTOS NUEVE MILLONES CINCUENTA Y UN MIL SEISCIENTOS QUINCE. (18.446.744.073.709.051.615). O lo que es lo mismo DOS ELEVADO A LA POTENCIA 64.
La recompensa del Inventor del Ajedrez, deberá ocupar un volumen aproximado de 12.000.000.000 M, o lo que es lo mismo 12.000 Km3, si el granjero tuviera 4 metros de alto y 10 de ancho, su longitud habría que ser de 300.000.000 de Kilómetros, o sea el doble de la distancia que separa a la tierra del sol.
(partes tomadas del libro “El divertido juego de las Matemáticas”, autor PERELMAN, edita “Circulo de lectores”.
Símbolos de Partes del Tablero
Representa en sí el Juego de la Vida. La vida es un tablero de Ajedrez, en la cual cada uno de nuestros actos es una jugada. Si nuestras jugadas son buenas, inteligentes y oportunas el resultado será el éxito, salud y longevidad. Si por el contrario nuestras jugadas son hechas de mala fe, egoístas e inoportunas, el resultado será fracaso, enfermedad y muerte. Si analizamos numéricamente la cantidad de escapes en un tablero, nos hayamos con 64, que para efectos kabalisticos nos da un total de 10, representa la ley de recurrencia, la Retribución, la rueda del Samsara, las fuerzas evolutivas.
La cantidad de escapes Blancos es de 32 = 5. La ley del Dharma. En lenguaje místico de la luz, cuando debutamos en el tablero de la existencia nos reciben las fuerzas blancas, o sea los galenos con sus batas blancas, nos dan la bienvenida, en señas de que empezaron a Evolucionar; como quiera que nada en la Naturaleza esta estático, llega el momento en que se fracasa y caemos en el amparo de las fuerzas involutivas, la cantidad de escapes negros es de 32 = 5 la ley del Karma, en el lenguaje místico de las tinieblas, la decadencia, la defunción, la muerte. El bien y el mal no existen. Una cosa es buena cuando nos convine y mala cuando no nos conviene. El bien y el mal es cuestión de conveniencias egoicas y caprichosas de la mente.
El hombre que invento los fatídicos términos Bien y Mal, fue un Atlante llamado MAKARI KRONVERNZYON, miembro distinguido de la científica sociedad AKALDANA. Situado en el sumergido Continente Atlante.
Jamas sospecho el Viejo Sabio arcaico el daño tan grave que iba a causar a la humanidad con el invento de sus dos palabritas.
Los Peones:
Cuando enfocamos el juego en los aspectos militares sobre todo en las cortes medievales, simbolizan los soldados del Rey; base de los planes del peón para que avance, es un germen de debilidad que se crea.
Los ocho peones: ocho Virtudes de la Madre Devi Kundalini, que son: Comprensión, Voluntad, Verbo, Recto pensar, Recto sentir, Recta manera de ganarnos la vida, que haya PAZ y que haya AMOR. También nos representa el arcano ocho del Tarot (o sea el Patrón de medidas). La Justicia, cada uno de nosotros luchando contra los contratiempos.
Los movimientos son muy limitados; las sombras de pecado de aquel Rey interno de cada uno de nos que nunca ha pecado: tú lo sabes.
Las Torres:
Simbolizan el estado de alerta Percepción y de Alerta novedad, en los Grandes Misterios se le daban al neófito el cincel y el martillo para que fuese puliendo las dos columnas del templo, la Blanca y la negra; mejor dijéramos, la DORIKA y la JONIKA. Los CIMIENTOS de la torre en la época medieval eran de piedra y casi todas las torres estaban hechas de este material, símbolo resplandeciente de la Energía sexual.
Los Caballos:
Representan la Osadía y el valor para eliminar el Miedo sus movimientos describen la escuadra y el compás, tan importante en los estudios Masones, sus movimientos son en forma de L, que en sistema de numeración romana tiene un valor de 50, descomponiéndolo nos está indicando la LEY en Rigor.
Los Alfiles:
En las cortes medioevales, se conocían con el nombre de Obispos y eran quienes más cerca estaban al Rey; alegorizaban los Alfiles, las Lanzas, la Urania Venus de los Griegos.
EL REY
Representa la Sabiduría, nuestro real SER, el V.M. Interno, la estrella interior que siempre nos ha sonreído.
Todo el juego del Ajedrez, consiste en colocar al rey en una situación tal que no pueda moverse y es entonces y sólo entonces cuando se le da muerte. O Jaque Mate. Sabido es que terminada una partida de Ajedrez, se puede iniciar una u otras, según los acuerdos de los contrincantes, pero el Rey, sigue siendo el Rey y no cambia, así es nuestro Real SER, es lo que ha sido, lo que es y lo que será. Es de anotar que algunos valores que hemos dado a las fichas, no son los valores clásicos, sino Esotéricos.
La Reina Dama:
No podría faltar en el tablero de la existencia y en el ajedrez, el elemento femenino, el principio universal de la vida, la cual resplandece en toda obra, Dios mismo, es el Rey desdoblado en Mujer, el Eterno Amor que fluye y refluye en todo lo creado, desde
niños añoramos sus ternuras porque ella es la otra mitad de nuestro SER y viceversa.
Sin la Dama en una partida de Ajedrez, nos sentimos sin el poder supremo, estamos perdidos.
Si hacemos un estudio Trascendental de las diferentes culturas, vemos como detrás de la gloria de los Grandes Hombres Ilustres, siempre ha estado la Mujer, como la Sacerdotisa de TEBAS, en medio de antorchas habló a las multitudes, como Sacerdotisa de los templos de Misterios. Reinó en Egipto, como vestal de Delfos, bajo el nombre de Pitoniza; un Gran Maestro dijo: el Sumun de la Belleza es la Mujer, la Naturaleza, la Música, las Flores, un paisaje, un niño nos conmueve, pero la Mujer, no sólo nos conmueve sino que nos atrae, nos inspira y nos provoca.
La libertad de los movimientos de la Dama, en un tablero de Ajedrez, es formidable, los valores fundamentales del Ajedrez son el Tiempo, o sea la Rapidez para realizar los planes, espacio, dominio del mayor número de defectos si los proyectamos de jugada en el ajedrez son bien hechos y con fuerza suficiente, si el desarrollo y las circunstancias han sido maravillosas, el resultado será la Victoria.
En la vida el hombre se enfrenta con innumerables problemas, cada persona necesita saber cómo resolver cada uno de estos problemas; inteligentemente, todo ajedrecista sabe que toda solución está en el problema mismo, siempre que haya tranquilidad y equilibrios perfectos entre la mente, la emoción y el centro motor.
En el mundo existe una enorme masa de personas a quienes se les ha proporcionado todos los elementos para triunfar en la vida, pero carecen de hábitos y de capacidad de o para Razonar lógicamente, porque podemos asegurar que todos los seres humanos somos fichas de ajedrez en el tablero de la vida; y sobre nosotros están seres Superiores, que unas veces dan apoyo a las fichas negras y otras a las blancas.
Cada uno de nosotros en estos momentos, está volviendo a repetir la misma partida de su vida anterior, más las consecuencias, buenas o malas, bajo los efectos de la Ley de Recurrencia. Jugadores Inconscientes que no hemos aprendido a jugar inteligentemente y que nuestro destino no lo decide un solo propósito, sino miles y miles de agregados psicológicos.
Todos los seres humanos sin una enseñanza superior, somos como una partida de Ajedrez sin Peones, cortos de inteligencia y con muchas limitaciones que ignoramos que dentro de nosotros existen terribles posibilidades que debidamente desarrolladas nos llevarían a la Victoria final.
Nos invita pues, la Gnosis mediante el juego ciencia, a ser verdaderos jugadores inteligentes y conscientes, como también para mover dentro de fuerzas superiores ignotas, que harán de nosotros Hombres reales y verdaderos
SINTESIS DEL AJEDREZ ESOTERICO EN LA PRACTICA
Trabajo Arkánico en el Ajedrez Esotérico.
El Rey y la Reina. Simbolizando al hombre y a la mujer, trabajando en la gran obra A. Z. F.
Los alfiles, son la Lanza y la guadaña, simbolizando de esta manera a la Madre Divina fabricando Cuerpos y desintegrando Defectos.
El Caballo. Simbolizando la fuerza que se va adquiriendo a través del trabajo con la energía sexual transmutada, simboliza también la Inteligencia, la amistad, y el triunfo.
Las Torres. Simbolizan el Cuerpo Astral y Mundo Mental. El saludo: YAKIN- BOAZ, que se hace a la entrada de todo templo y el que debe hacer el Hombre y la Mujer en el momento de ir al trabajo sexual A.Z.F.
Los Peones. Indicando las ocho Virtudes del KUNDALINI y que debemos conquistar para poder ser aceptados por DEVI KUNDALINI.
El Tablero. Es el juego de la vida y no sabemos si estamos jugando la última partida.
Los Cuadros. Negros y Blancos. Que unas veces nos dan fuerzas las negras y otras veces las blancas. Positivo y negativo. El equilibrio en todo.
La Palabra AJEDREZ. Simbólicamente vemos la Balanza de la Justicia Cósmica así:
La A: El agua o sea Karma.
La Z: El fuego o sea Darma.
La D: El equilibrio que se debe tener en todo, y así lograr realizarnos.
Si descomponemos más las letras, vemos lo siguiente:
La J: simboliza el Bastón de los Patriarcas.
La E: simboliza los Cuatro Elementos de la Naturaleza. La Esfinge del Egipto milenario. El Verbo.
La R: El fuego Sagrado del Espíritu Santo. La Madre Divina-Kundalini.
